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Sep

Alimentación para los pequeños en verano

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Alimentación para los pequeños en verano

Ahora que es verano es tiempo de cambiar de rutina. Tiempo de vacaciones, de calor, de sol. La alimentación puede ser un medio excelente para convivir con los niños, así que veremos algunas ideas.

Debemos crear menús con armonía, que cumplan con todas las características organolépticas, es decir, que lo perciban con agrado los sentidos.

Gusto. Observa que sabores son los que prefiere tu hijo, si son dulces, utiliza las frutas para preparar postres, por ejemplo, un sorbete de mango (licua la pulpa de mango con muy poca azúcar y unos cubos de hielo), un plátano en forma de gusano, colocando algunas líneas con crema de cacahuate y granillo de chocolate.

Cuidado con las bebidas dulces, porque se acostumbran fácilmente y desprecian sabores más débiles como el de las verduras. Así que prepara aguas de frutas con la menor cantidad de azúcar posible para la comida y utiliza solo agua natural para el resto del día.

Oido. Un crujido es muy apetecible, el mejor ejemplo son las papas fritas, pero no es sinónimo de saludable. Sin embargo, al morder una zanahoria cruda se obtiene un crunch, una tostada (que bien puede ser horneada para evitar la grasa), así que es atractivo incluir estos sonidos en la selección de alimentos. Uno de los juegos para el verano podría ser tapar los ojos de los niños y morder algunos alimentos que emitan sonido y que ellos adivinen de qué se trata, apuesto que si no atinan, por lo menos tendrán mayor gusto por ellos.

Olfato. Los olores muy intensos son más atractivos para los adultos que para los niños, así que procura olores frescos, poco condimentados. Un olor fresco puede obtenerse a partir de frutas y verduras, ya sean crudas o cocinadas. La carne de res en general si es atractivo para los pequeños, pero el pescado no, así que conviene prepararlo en coctel o con anticipación para que ellos no sufran con el olor.

Tacto. Las texturas que nos aporta el abanico de alimentos que tenemos en nuestro país son diversas, así que hay que utilizarlas a nuestro favor. Hay texturas cremosas como las de una sopa crema o una salsa tersa, que en general tiene éxito entre los niños, porque les facilita la masticación, pero utilízalas con moderación para que ejerzan su mordida. En ese sentido, la crema de cacahuate Aladino, tiene la presentación con trocitos que le da esos tropezones a los alimentos; úntalo al pan y recórtalo en triangulitos y dóralo en el horno; delicioso.

La gelatina que puede ser que sea de la preferencia de tu hijo, así que enriquécela con trozos de fruta o rallados, como manzana e incluso zanahoria. Deja que tus hijos participen en la preparación de alimentos y reconozcan las texturas, por ejemplo de una masa, de los chícharos al pelarlos, de las hojas verdes al lavarlas, de de los frijoles al escogerlos, etc.

Vista. El menú debe combinar mínimo tres colores, si recordamos los menús infantiles de los restaurantes, están servidos en platos de tamaño adecuado, con los platos adornados y en mantelitos que a los niños los gusten. En cambio en casa es muy frecuente que cocinemos arroz rojo, albóndigas y agua de jamáica, donde todo es rojo-café. Otra idea para mejorar la vista de un plato es utilizar elementos con como adornos pero muy nutritivos. Por ejemplo, servir un pequeño hot cake, simulando la cara de un muñeco, sirviendo de cabello crema de cacahuate Aladino, de ojos arándanos o pasitas y de boca mermelada de fresa.

Con todas las características organolépticas que acabamos de mencionar, organiza días de campo y planea bocadillos novedosos. Por ejemplo: rollitos de pan integral rellenos de frijoles refritos con un toque de chorizo. Recorta las costras del pan, acomodando las rebanadas sobre un plástico húmedo bien juntas unas con otras. Unta los frijoles y enrolla con cuidado. Refrigera enrollado dos horas o de un día para otro y rebana. Se ve muy atractivo. Recuerda que el pan integral es fuente de fibra, así que prefiérelo al blanco.

Otra botana diferente puede ser una mezcla de frutos secos y semillas como el cacahuate, nuez, pistaches con orejones de manzana, pasitas, arándanos, etc. Esta mezcla tiene de todo, hidratos de carbono, proteínas y grasas vegetales, ideales para los pequeños.

Y si de rellenar se trata, invita a tus hijos a rellenar ciruelas pasas con crema de cacahuate, será un postre novedoso y les aportará energía para sus arduas actividades.

Apuesto que la creatividad de los pequeños rebasa cualquier alternativa que te haya dado, así que ¡a echar a volar la imaginación! Y disfruten este y todos los veranos.

Fuente: Plenilunia www.plenilunia.com

Categorias : Nutrición

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